Páginas vistas en total

lunes, 14 de marzo de 2011

Crónica de un concierto

El sábado pasado decidimos sentirnos desubicados en un concierto de dos grupos punk. Durante mucho tiempo ir a un concierto de grupos alternativos ha sido una odisea por estos lares, quizás por eso decidimos ir a la "Siempre" de La Vila para asistir a un concierto, bajo la premisa de "si hacen pocos y no vamos, menos van a hacer".
Como siempre en estos conciertos, la hora anunciada no coincide con la del comienzo del concierto, y cumpliendo el rito de las 22:00 que estaba anunciado, al final abrieron las puertas hacia las 23:45, previamente dimos dos vueltas a la playa comentando los cambios que se han producido en la marcha nocturna y viendo la variopinta fauna que suele atraer estos conciertos. A las 00:05, tras pagar 8 €, entramos. Sólo estaba el personal de la sala: camareros, camareras y discjockeys (de fondo punk en español, algo que cada vez se nos hace más extraño oír en este mundo tan globalizado) y 4 aficionados, ya maduritos, esperando que aquello comenzara y con la cerveza en la mano, por cierto, uno de ellos lo recordaba allá por los años 70-80, como cantante de un grupo de aquí, se llamaban "Aspirantes a la horca" y de hecho llevaba una camiseta con su anagrama y el nombre, lo recordaba en un concierto en la ya desaparecida Sala Olimpia, mientras cantaba, jugaba con muñecas de plástico a las que, en un momento dado, arrancaba la cabeza y arrojaba al público, pero mientras caían de esas cabecitas caían higadillos troceados, me recuerdo estupefacto y riéndome a la vez contemplando como se deslizaban aquellas viscosas carnes por el suelo del local.
Hacia las 00:20 entraron unos 5 punkillos, a uno de ellos lo reconocimos, era el mismo Manolo Kabezabolo que vimos hacia finales del milenio pasado en la Plaza de Toros de Benidorm. Ni cortos ni perezosos, lo vimos tan desubicado también que le entramos a saco "¡Tú eres Manolo Kabezabolo!", nos saludamos chocándonos las manos y entramos en un dialoguillo sobre aquel mítico concierto en Benidorm que él también recordaba, no sé cómo el diálogo llevó sobre el tiempo que llevaba tocando, y ahí el Manolo se explayó: "Pues tenía 16 años la primera vez que me subí a un escenario, y ahora tengo 45, calcula, tío". El diálogo continuó (incluso le pedimos una canción que nosotros teníamos mitificada por nuestra época, aquella de "Barman, ponme otro Dyc que para Whitle Label no me llega y ese disco de Lou Reed para mover las piernas") hasta que alguien tuvo ganas de ir a mear. Mientras tanto, aquello se iba llenando con conocidos y desconocidos, hasta que alguien se subió a la batería, luego el bajo y el guitarra con las camisetas correspondientes, que por cierto vendían, de "La década taleguera" y empezaron con "Dame veneno que quiero morir..." que ya nos ubicó en algo parecido al rumba-punk; empezaron los primeras tomas de posesión frente al escenario, y así siguió durante una horilla, con Los Chichos, Los Chunguitos, hasta una versión de "Te estoy amando locamente" de Las Grecas, un tipical spanish cocktail con sonido punk de lo más atípico, mientras alguien con una peluca multicolor y una muleta a veces subía al escenario para hacer un coro guarreado, u algunos conatos del viejo baile pogo de los punks.
Tras 5 minutos de asueto, subió al escenario con su guitarrita blanca el Manolo Kabezabolo haciendo un repaso a toda su discografía, si entráis en su web podéis descargaros tranquilamente toda su discografía y conciertos en dvd (este es su enlace http://www.manolokabezabolo.es/dvd.html). Quien haya ido a alguno de sus conciertos ya sabe que son cancioncillas de minuto y medio o dos con letras de los más surrealista, divertido, escatológico... irrazonable, de hecho estuvo varios años en un sanatorio de Madrid esquizofrénico (así viene en wikipedia y sí lo escribo). El público asistente coreaba muchas de sus letras, algunas era versiones de canciones muy conocidas, hasta que llegó nuestro momento de gloria con ese "Barman...", De lo más divertido, vamos. Tras más de una hora de conciertillo subieron los músicos de "La década taleguera" y tocaron 2 canciones con Manolo: Una versión con letra sui generis del "God save the queen" de los Sex Pistols y el famoso "Véndemelo" de Manolo, que sonó impecable para finalizar un concierto, con todos coreando ese Véndemelo. Quien estuvo allí sabe lo que aquello fue.
La semana que viene, organizado por Maci Rock, en el mismo escenario y a la misma hora, actúan dos grupos: "Malos vicios" y el grupo local "Mala Pata" presentando su segundo disco. Estáis informados.

4 comentarios:

Hate Inside dijo...

nico,soy botella,tu alumno aquel...no conozia tu faceta de gran cronista.muy buena nico.me alegro verte cantando las canciones y levantanto tu puño...momento emotivo.

José Angel dijo...

Nos vemos el viernes. Seguro que te lo pasas mejor que con Manolo cabezabolo.
José Angel.
Aspirantes a la Horka.

Jose Angel 100 gr dijo...

Dios mio, ¡que susto al ver mi nombre!, ¡no recordaba haber escrito aqui!, menos mal que me he dado cuenta que no era mio...

Maria Castro dijo...

Me ha gustado mucho.
Un saludo!