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lunes, 12 de mayo de 2014

Mi primer libro

Corría el año 1970 y yo contaba con 12 años. Mis padres y hermana, al llegar el verano, se trasladaban al pueblo (Casasimarro), como muchas otras familias que habían emigrado buscando mejores formas de subsistir durante aquella despreciable dictadura. Llegaba agosto, sobre todo a finales y coincidiendo con el patrón, San Bartolomé, y las calles se llenaban de un alegre bullicio que, al llegar la hora de la siesta, desaparecía y se refugiaban en las casas. Como había pocas televisiones, todas en blanco y negro y con sólo dos canales, el pueblo, bajo aquellas brasas de agosto, se anegaba en un profundo silencio sólo interrumpido por algún llanto infantil.

Aquel agosto fue diferente. Bajo la penumbra del comedor, iluminado por una claraboya y sentado en una mecedora raída, empecé mi gran aventura: La lectura de "El Conde de Montecristo" de Alejandro Dumas. En dos semanas de siesta leí y releí esa voluminosa novela que marcaría mi destino:las andanzas de Edmundo Dantés, un marino traicionado, la isla de If, su inolvidable vecino de celda, esa fuga de la isla al límite de sus fuerzas, el encuentro del tesoro y, sobre todo, su venganza.

Acabo de leer "Personas como yo", la última novela, con muchos elementos autobiográficos, de John Irving y me he encontrado con el mismo proceso de iniciación, un libro que marca el devenir de tu vida; en ese caso se trata de "Cumbres borrascosas" de Emily Brontë, pero la historia se desarrolla en los años 40. Alegra comprobar que hemos sido muchos los que hemos caído en esa inmensa red y que intentamos trasladar esa buena nueva a los que nos rodean, ya sea aconsejando libros, ya sea desaconsejando determinadas lecturas.

Supongo que si hubiera nacido en los años 90, en los que nacieron mis actuales alumnos del instituto, mis gustos hubieran ido en otra dirección, simplemente porque hay mucha más variedad y facilidad para conseguir obras artísticas que antes eran imposibles, entre los que incluyo los videojuegos. Hoy es fácil conseguir una canción, un cd, descargar un libro, una película. En los años 70 no había bibliotecas en los pueblos, sólo en las capitales, y los libros, como los tebeos, circulaban de mano en mano entre familiares y amigos.

Durante un tiempo apuntaba en una libreta los libros que leía, divididos en años y meses, distribuyéndolos entre acabados de leer e inacabados (sí, es un derecho inalienable según el decálogo de Daniel Pennac en "Como un libro", tener el derecho de abandonar un libro, de serle infiel. Masoquismo lector, no gracias), pero ese control exigía un sacrificio temporal que he ido abandonando, aunque todavía conservo ese listado en alguna parte de la casa. Imposible recordar cuántos libros he leído o abandonardo en sus primeras páginas o en las últimas; necesitaría otra vida.

4 comentarios:

Hani Lo Peta dijo...

Cumbres borrascosas, gran pelicula, libro no he tenido oportunidad de leerlo.

José Ángel dijo...

El conde de montecristo. La historia "completa" según el señor Reverte por poseer todo lo que una buena historia debe tener. Ya sabes, amor, acción, política, aventuras...

Me ha gustado la referencia a los videojuegos y que hables de ellos como arte, espero que más de uno salga de esa ignorania causada por el miedo hacia ellos y deje de verlos como un "come cocos".

¡Un saludo y nos iremos viendo! ;D

Alicia Fernandez dijo...

No me he leído ninguno de los dos, pero me parecen muy interesantes.

¡Un saludo, Nicolás!

Maite Morales dijo...

Lo he leido, pero no he entendido nada. Para la próxima vez, un texto más corto.
Un saludo Nico!